Vuelven una vez más las preguntas, con sutiles variaciones y una nota de alegría que parece devolver la esperanza perdida, olvidada, muerta y enterrada...
"La vida nos acerca y a la vez nos separa
como al dia y la noche en el amanecer.
Mi corazón sediento ansía tu agua clara
pero es un agua ajena que no debo beber..."
Este verso regresa con el viento y marca mi vida una y otra vez. Parece haber nacido para signar mi destino y matar mis ilusiones, para evitar que me pierda otra vez en tu mirada y siga siendo una sombra gris, triste y vacía de lo que alguna vez soñé ser.
Ya no hay lluvia, ya no hay frío... Sólo tu mano en la mía, un abrazo tímido pero deseado y el anhelo de tu mirada tratando de encontrarse en mi mirada esquiva... Parece poco pero tal vez sea mucho, al menos para este corazón triste y solitario que hoy se refugia en el recuerdo de ese instante de eternidad...
No hay comentarios:
Publicar un comentario